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Número 12 - Diciembre 2017
El oscuro objeto de la angustia
Respuestas: Pasaje al acto - Acting Out
Verónica Carbone

A partir del decir de Lacan que el modo de respuesta en un sujeto es el  acting out, me preguntaba por este fenómeno en la clínica con niños.
Cada día más se presentan consultas a partir de la llamada “hiperactividad”, bullyng, agresividad muchas veces desmedida, fugas, consumos, pasajes al acto, “accidentes” etc. A partir de ello es que quiero puntualizar algunas cuestiones alrededor del acting out y pasaje al acto para darle su lugar en la clínica con niños y adolescentes.

Hablar de estos fenómenos  puntualiza algo de la angustia, Lacan los despliega incluso en un cuadro en su seminario 10. Es este curso el que introduce de pleno la cuestión del objeto a en singular, más allá de la pluralización de los objetos de la pulsión, del deseo.  En ese seminario,  Lacan se diferencia de Freud diciendo que “la angustia NO es sin objeto”. Al destacar el “NO es”  está dando su condición de necesario, no puede ser de otra manera.
Nuestra práctica con niños hace que seamos especialmente prudentes en el diagnóstico, puesto que  la relación con el lenguaje a partir del choque del sujeto con la lengua, no se realiza de una vez sino que requiere tiempo. En esta época, el niño juega su relación no solamente respecto al deseo del Otro, sino a la propia singularidad: va adquiriendo y desplegando su posición respecto al objeto a.

El acting out y el pasaje al acto, en sí, son fenómenos, no conceptos. El  fenómeno es una manifestación de algo: puede ser horroroso, estupendo, pero es una manifestación material o espiritual, algo sorprendente. Sí, tienen una característica compartida; y es que están por fuera de la palabra.

Voy a partir de la hipótesis que me llevó a trabajar los llamados fenómenos, sean de odio, ¿por qué no del amor?, el acting out, el pasaje al acto.  Como un modo de dar respuestas a la angustia; respuestas que da el sujeto a lo imposible de decir: lo real.
Lacan refiriéndose a la transferencia, pero pudiendo extenderse a esta problemática que planteamos, dice: “Este concepto está determinado por la función que tiene en una praxis. Este concepto rige la manera de tratar a los pacientes. A la inversa, la manera de tratarlos rige al concepto” (1).

La respuesta que suministremos para abordarlos, se relacionará con la manera en que pensemos la clínica de niños y adolescentes.
Tanto el acting- out como el pasaje al acto remiten a una acción que pone en juego un resto inasimilable y la relación subjetiva con el.
El acto en general, se define por un hecho, acción y un estado del ser. Puede llevarnos a pensar que la acción puede llegar a ser precedida de una inhibición.

El niño suele ser un sujeto de acción y surge como respuesta tentativa al inconsciente, extendidos primordialmente en el juego como en el vínculo con sus pares. Esas acciones suelen ser opacas, enigmáticas, muchas veces fuera de toda lógica. Puntualizaré estos fenómenos con relación al afecto que no engaña: la angustia y su despliegue.

Hay diferencias sutiles entre el pasaje al acto y el acting-out. Ambos se encuentran ligados al objeto a.

Lacan en su seminario sobre La angustia, plantea el siguiente cuadro:

En la dirección de la dificultad tendríamos la salida vía Pasaje al acto, y desde el movimiento, el Acting-out.
Es  notable como siempre que hablamos de ellos lo hacemos a la par. Es pasaje al acto// acting-out, uno con el otro y a su vez diferentes entre sí.

Acting-out

El acting-out es un término acuñado por Strachey, podemos decir que es una acción fuera, ¿fuera de qué? Así se conceptualizó, en razón de una mala interpretación del analista, el acting- out  era  la respuesta del sujeto ante esa falta de interpretación, empujando a una acción específica. Ciertamente es algo por fuera de la palabra, en el que la rememoración fracasa, y surge una respuesta inadecuada.  Se dice también que es el modo en el que el sujeto exige una respuesta justa.
Es un tipo de acción imprevista, no escrito como repetición, aislado. Se impone en la realidad al sujeto. Freud le llama Agieren: un trabajo. Pero también Mostración, pues hay una íntima relación con el objeto pulsional  escópico. El campo de la imagen prevalece, presentándose al modo de puesta en escena  que captura la mirada. Esto se encuentra excelentemente desarrollado en el Seminario 10, cuando Lacan trabaja el caso de “la Joven homosexual”. El acting- out muestra una verdad, desconocida para el sujeto, éste se encuentra turbado, manifestándose esa verdad con relación a algo que no se puede decir. Consideramos a la verdad como un efecto de significación,  no universal.

No es lo mismo pensar el Acting- out como falta o falla,  a  interpretar con Lacan como el modo que tiene un sujeto de manifestar una verdad, ante algo que escapa a la palabra y llamamos real, con un rechazo a saber sobre eso.
El Agieren freudiano fue ubicado dentro de las resistencias, en tanto sería legible pues en su repetición participaría del sentido. Para Lacan es una manifestación de lo indecible, que busca la respuesta y palabra justa, imposible,  que llama a la interpretación, pero esto es discutible, pues el sentido empujaría a más actings. Es que al no estar atravesado por el tiempo y ser trabajo del inconsciente, no es interpretable. Su abordaje se hace por vía del desciframiento. Lo que se supone que falta pero en realidad “No Hay”: se trata de obturar con sentido, fracasando una y otra vez, provocando la turbación subjetiva característica.

Toma para su abordaje en su enseñanza dos vertientes: la del significante y la de lo pulsional que refiere al objeto. Ese objeto en singular que se desprende de los que imaginarizamos a partir de los orificios del cuerpo, y son los llamados objetos pulsionales de la Demanda del Otro: seno y heces y los del Deseo del Otro: mirada y voz. Ese objeto, en Lacan, es el agujero mismo del troumattisme, la nada. El niño va desplegando esa relación en el encuentro con un analista.
En el cuadro anterior  queda plasmado el nudo que se produce entre angustia, deseo y goce. Es sin causa el acting- out pero no sin objeto, además de estar requiriendo una respuesta correcta de otro. Vehiculiza una verdad subjetiva, que puede incluso pasar desapercibida, y transcurrir sin queja, habla en él una lengua impersonal ya que el sujeto en su turbación no es representado, no quiere saber sobre lo que No Hay.

El Pasaje al Acto:

Muchos consideran que es Lacan quien le da precisión al pasaje al acto aunque figure dentro del lenguaje de la psiquiatría francesa como formas impulsivas.

Par inseparable del acting- out, se encuentra en relación al saber como un: No querer saber nada más, se rechaza lo que se supone que es para el Otro. Allí el sujeto cae, actúa, tumba, en una relación de exceso. Pudiendo pensarse que el exceso es del goce que toma el cuerpo. Convoca a una interpretación en acto muchas veces, pues se dirige a la transferencia, en tanto no se quiere apostar por la palabra, estando aquel saber ubicado como lo posible de ordenar y decir. Recae en la relación del sujeto con el objeto, haciéndose el sujeto objeto del Otro. Logro consumado en el suicidio. El sujeto se pone en el lugar de falta del Otro como garantía, o sea una subjetivación a diferencia del acting- out y la turbación.
Acting- out y Pasaje al Acto son dos modos de tratar la angustia con relación al saber, sin palabras con acción.

En el llamado caso de la joven homosexual, Lacan ubica el pasaje al acto en el hacerse mirar por el padre y tirarse (tomber, tumbar) a las vías del tren. Rechaza saber sobre ese goce del padre cuando se siente traicionada, actuando. No hay deseo aquí
 Mientras que el acting- out lo ubica en la búsqueda de las miradas de los otros, paseando del brazo de su enamorada, al modo del desafío. Y el deseo se muestra en el acting.
Pueden considerarse los dos fenómenos cómo el sujeto delinea la relación al objeto, que retorna sobre el mismo especialmente en el pasaje al acto, dirigiéndose al Otro. Radicalizado en la melancolía en tanto es allí que la identificación falla y el sujeto toma  identidad del objeto. Exceso de goce que empuja a lo real. Esta es la problemática del pasaje al acto.

Nuestra práctica nos conmina a ubicar las diferencias en el modo de abordar lo real con su efecto preciso que es la angustia, para que en la singularidad de cada caso, en el tratamiento aproximarse. Teniendo siempre presente que el niño o adolescente es un sujeto responsable de su goce y sobre eso, vía la transferencia, podemos llegar a incidir.

Dejo al final un cuadro en el que se resumen algunas características con sus diferencias entre uno y otro.

Pasaje al acto                                                              Acting out
Rechazo de un saber posible de saber                          Rechazo por el saber imposible
Exceso- Embarazo                                                        Falta- Turbación
Angustia                                                                        Angustia
Hacerse objeto, deja caer rechazo Ste.                          El objeto como fantasma, actúa
Subjetivación                                                                  Desubjetivación


Deseo no hay                                                          Mostración. Búsqueda de la palabra justa
                                                                    
 Dirigido a la transferencia                                            Fuera de la transferencia
Va al lugar de la falta del Otro                    Al lugar de lo que No Hay,lo imposible de decir  
               

Notas

(1) Lacan. J. El Seminario Libro 11 “los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis” Ed. Paidós, Bs. Aires, Argentina 1987, pág. 130

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